El estudio de nuestros orĂgenes evolutivos no se limita a los fĂłsiles humanos o de nuestros antepasados mĂĄs cercanos, como los australopitecos. Para entender realmente de dĂłnde venimos, los cientĂficos necesitan retroceder mucho mĂĄs atrĂĄs en el tiempo, hasta los primeros simios que dieron lugar al grupo que incluye a gibones, grandes simios y humanos, conocidos como simios antropomorfos. Aunque sabemos que este linaje se separĂł de los monos del Viejo Mundo hace mĂĄs de 25 millones de años, reconstruir con precisiĂłn su historia temprana es extremadamente complejo. Un reciente estudio publicado en Science y comentado en un artĂculo de perspectiva por David Alba, nuestro invitado en Hablando con CientĂficos, arroja nueva luz sobre esta cuestiĂłn, gracias al hallazgo de un fĂłsil en Egipto que podrĂa cambiar nuestra visiĂłn sobre dĂłnde surgieron aquellos lejanos ancestros.