Una de las claves más contundentes que dejó Chvedine fue la necesidad de vender cuando un sector se pone "de moda".
La reciente décima conferencia de inversores de Cobas AM, celebrada el pasado 24 de marzo, ha servido para reafirmar las bases del modelo de gestión que Iván Chvedine y el equipo liderado por Francisco García Paramés aplican en sus fondos. En una tertulia en el programa "Tu Dinero Nunca Duerme", Chvedine desgranó los pilares que, a su juicio, explican la evolución positiva de sus carteras frente a la volatilidad del entorno macroeconómico.
Para Chvedine, la clave de los resultados actuales no reside en fórmulas mágicas, sino en la continuidad humana. "Esto es resultado de un equipo que tenemos, que trabaja prácticamente juntos toda la vida", subrayó. La confianza interna permite al equipo mantener el rumbo incluso en periodos de incertidumbre política o económica (mencionando que los fondos van bien "a pesar de Trump"), evitando las reacciones emocionales que suelen penalizar al inversor particular.Disciplina frente a las modas: defensa e hidrocarburos
La gestión del tiempo es, según el analista, el factor diferencial de la gestora. Chvedine reveló que el equipo dedica el 90% de su jornada —o incluso más— exclusivamente a analizar empresas y validar tesis de inversión. Esta dedicación obsesiva al dato fundamental es lo que permite a la gestora "desaparecer" del día a día mediático para centrarse en el valor real.
Una de las claves más contundentes que dejó Chvedine fue la necesidad de vender cuando un sector se pone "de moda", aplicando una disciplina férrea incluso en sus apuestas más exitosas. El gestor puso como ejemplo el sector de defensa, mencionando el caso de Avio (compañía de cohetes y misiles), cuya acción pasó de 10 a 40 euros tras ser presentada como tesis en años anteriores: "Hay que vender, no hay que comprar", sentenció, subrayando que lo mismo aplica hoy al petróleo. Con el crudo habiendo escalado de 60 a 110 dólares, la estrategia de Cobas pasa por reducir progresivamente la exposición, bajo la premisa de que "nada que esté de moda es barato". Para el equipo, el éxito reside en comprar cuando nadie quiere el activo y tener la sangre fría de salir cuando el mercado masivo finalmente entra en el sector.
De hecho, Chvedine explicó que solo dedican una tarde al año (la de la conferencia anual) a "estar con los partícipes y responder preguntas", priorizando el trabajo de análisis el resto del calendario para maximizar la rentabilidad de quienes confían en ellos.
En un contexto de digitalización extrema, Chvedine reivindicó la superioridad del análisis cualitativo humano. Al presentar a la nueva incorporación del equipo, Carla Villarmin, el gestor bromeó señalando que "hace las cosas mejor que la IA". Esta afirmación encierra una clave de inversión fundamental para Cobas: la capacidad de entender contextos complejos, modelos de negocio y equipos directivos, algo que el análisis algorítmico todavía no puede replicar con la misma profundidad.
La filosofía de inversión mencionada en la tertulia entronca con la época de "Bestimber", el origen del equipo. Chvedine recalcó que mantienen intacto el rigor en el análisis de tesis que les ha caracterizado durante décadas. La novedad de este año, tras diez años sin cambios en la plantilla de inversión, refuerza la idea de un bloque sólido que busca valor donde otros no miran, basándose en la paciencia y el conocimiento profundo de cada compañía en cartera.