El Gran Concurso del Hormigón aterriza por primera vez en Cantabria con una respuesta notable: 38 centros educativos se han inscrito tras el llamamiento del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos, que ha transformado el centro cívico Santa Clara en un laboratorio vivo para acercar la profesión a estudiantes de 1º de Bachillerato y Formación Profesional. La propuesta, que se celebra en paralelo en una treintena de provincias, reta a fabricar la probeta de hormigón más resistente a partir de la dosificación y el curado adecuados.
“El objetivo principal es dar a conocer nuestra profesión y despertar vocaciones”, explica José Manuel González Rubio, presidente del Colegio cántabro, satisfecho por una acogida que sitúa a la comunidad “como la cuarta provincia de España con más centros inscritos en su primer año”. La actividad combina ciencia, experimentación y contacto con el mundo profesional y pone el foco en un material “presente en casi todas las construcciones”, recuerda González Rubio, formado por grava, cemento y agua en proporciones que condicionan la resistencia final.