Israel ha matado a, al menos, 254 personas en el Líbano en las primeras 24 horas de alto al fuego entre EE. UU. e Irán, asegurando no se aplica al país fronterizo. Hezbollah ha respondido con ataques a gran escala contra el norte de Israel e Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz. Desde la Casa Blanca, se afanan por mostrar el alto al fuego como una victoria y no admiten el cierre del estrecho aunque, a la vez, exigen su reapertura inmediata. La fragilidad del alto al fuego no se ha trasladado a los mercados, que ayer vivieron su mejor día en casi un año: el petróleo cayó casi un 13% y la bolsa española subió más de un 4%.