En crisis internacionales como la desatada en Irán, la cascada de consecuencias económicas no se hace esperar... entre las reales y las anticipadas, los Gobiernos se apresuran, para evitar que se convierta en un problema interno de calado: con sectores más afectados que otros esos sí, pero con toda la población en general sometida a los vaivenes del precio del petróleo. el Gobierno dio un primer paso el viernes, que ya se queda corto según parte de esos sectores afectados, pero seguimos esperando que la Generalitat hable y actúe: que convoque la mesa del diálogo social y que, en la medida de sus competencias, se implique en dar respuesta a un problema que, aunque tenga lejos su origen, afecta directamente al territorio que gobierna.